Manuel Massú lo deja claro. Para el representante y padre de Nicolás, tanto su hijo como el
entrenador Horacio de la Peña "se necesitan".
Detalles salvables separan el inédito acercamiento contractual entre ambos. Las rencillas de antaño, aclaran las partes, ya están en el olvido.
Ahora, ¿por qué se necesitan? La unión de ambos, apuntan, sería una apuesta y, a la vez, un desafío, donde el "Vampiro" tiene más que ganar, a las puertas de
cumplir los 30 años y con un rendimiento que lo está llevando nuevamente a disputar challengers y a estar fuera de los grandes torneos.
El viñamarino, consciente de que tiene que hacer un cambio urgente si es que desea salir del pozo en el que se encuentra (marcha 104º en el ranking), optó por
invertir en un técnico de mayor currículo, y el nombre del bonaerense es, hasta ahora, la primera opción.
El "Pulga", en tanto, se confiesa un hombre de metas altas. Sus ganas por volver a la primera línea del circuito alimenta esta opción, luego de una mala
experiencia en 2007 con el aproblemado Guillermo Coria, quien finalmente se retiró este año, aquejado por sus "fantasmas" internos.
Más allá del dinero
Si bien De la Peña acusa motivos personales para eludir la opción de viajar todo el año de gira con el número tres del país (será padre por quinta vez y tiene una academia), los Massú lo
seducen con un contrato más flexible, que sólo le implicaría estar unas 15 semanas de la temporada en viajes permanentes.
Los cercanos a De la Peña apuntan a otro dato: el técnico no se mueve del país por menos de 15 mil dólares al mes, dineros que en ningún caso estaría dispuesto a pagar Massú, por más que sus
otros dos candidatos cobren US$ 5 mil más por los 30 días.
El nexo, sin embargo, va más allá del dinero y apunta a la conveniencia de dar nuevos aires a sus carreras y, de paso, potenciarlas.
De la Peña no oculta su satisfacción de haber sido contactado personalmente por Massú. Y ya piensa, medio en broma medio en serio, trabajar el criticado revés del
jugador.
"Nicolás necesita en este momento a alguien que se la juegue completamente por él", comenta el ex capitán de Copa Davis de Chile y ex técnico de Fernando González,
a quien ayudó a alcanzar el 12º lugar del ATP.
Radicado en un departamento que arrendó en Milán, el viñamarino ya dio un paso al contratar al preparador físico argentino Bernardo Calderón, quien ha visto de
cerca el trabajo con Juan Martín del Potro, hoy cinco del mundo.