A blog about Nico Massu, Double Olympics Tennis Champion in Athens 2004.
Blog sobre Nico Massu,Doble Campeon olimpicos de tenis en 2004.
Blog sur Nico Massu, Double Médaillé d'Or Olympique en Tennis aux Jeux d'Athènes en 2004.
Nicolás Massú alude a la
comparación con Capdeville:
"Alguien gana un par de partidos, y se olvidan de uno"
El campeón olímpico admite en que no está en su mejor momento, pero tampoco en una crisis, y dice que le molesta "tener que estar dando
explicaciones" cada vez que pierde un partido.
JUAN PABLO SALAS V.
ENVIADO ESPECIAL A VIña del Mar
El.Mercurio.com
Cuesta ver sonreír a Nicolás Massú. La verdad es que siempre ha costado. Viéndolo moverse por el departamento de sus padres en Viña del Mar se ve permanentemente en su
expresión esa mezcla de apuro y preocupación que no tiene nada que ver con el momento tenístico que vive. Massú siempre fue así, y cuando está entre sus más cercanos -su hábitat natural, en donde
definitivamente se siente más a gusto- el asunto no cambia mucho. Le regala un gesto tierno a su polola, la bella modelo brasileña Dayane Mello, le pide un par de cosas a su madre... y todo a mil
por hora, siempre más atento a los afanes futuros que a los presentes. Es como un estado vigilante. Cabeza dura (para bien y para mal), perfeccionista, malhumorado, mañoso a ratos, simpático en
otros, individualista, analítico, autocrítico y alérgico a la crítica ajena, el dos veces campeón olímpico es un personaje lleno de contrastes. Se enoja cuando escriben algo que no le gusta, puede
hasta amurrarse, pero no está en él dejar de hablarle a un periodista, por ejemplo. Su modo de "venganza" es otro: hablar de "los que entienden de tenis", como una forma de expresar su desprecio
por las opiniones infundadas.
Hoy, la mayor duda es saber cómo está de ánimo, porque como él mismo dice, no vive su peor momento, pero tampoco el mejor.
"Es normal que uno esté enojado o triste cuando pierde, pero lo que pasa es que cada vez que pierdo o que tengo un par de meses malos, tengo que estar dando
explicaciones a cada rato. Eso me da lata, porque está de más. Me gustaría que entendieran que a veces hay una mala racha y listo, como la que estoy pasando ahora. No estoy jugando mi mejor tenis,
pero tampoco estoy jugando horrible. No estoy en un buen momento, pero sigo entre los cien primeros del mundo estando más o menos. Por eso tengo claro que si mejora mi ranking va a ser más alto el
nivel. Ahora, claro, lógico que a veces bajonea un poco entrenar, entrenar y entrenar para después jugar más o menos nomás..."
-¿Te comparas mucho con la época en que eras nueve del mundo?
"Hay épocas en que sí, y cuando lo hago, siento que fallo un poco más, que estoy un poco más lento de vista. A veces pienso por qué cosas
que antes me salían ahora no me resultan, pero también pienso que podría jugar como antes, porque entonces no tenía el revés que tengo ahora, tampoco la madurez actual, porque a los 29 años el
tenista sudamericano todavía está en una buena edad para jugar en la alta competencia. Pero sí, hace un tiempo me comparaba mucho más con lo que era antes. Ahora lo hago menos".
-La impresión es que tu peor momento anímico fue a fines de 2007, cuando empezaste a caer en el ranking...
"Ahora estoy mejor, pero de todas formas el tenis es un deporte que no da mucho tiempo para pensar. Uno no puede hacerse el tonto, porque hay que darse cuenta de las
cosas como son, para bien y para mal. No se les puede dar tantas vueltas a las cosas, porque, como te decía, no hay mucho tiempo para sentarse a reflexionar. Cuando pasa algo malo, hay que dar
vuelta rápido la página y enfocarse en el siguiente objetivo. He perdido tres partidos este año, y no creo que sea tan grave. Ahora, si sigo perdiendo primeras rondas, obviamente va a ser malo,
pero, hoy por hoy, no siento que esté pasando por una crisis".
-¿Siente que lo critican demasiado?
"No sé cómo tomarlo, porque cuando salgo a la calle toda la gente me grita cosas apoyándome, pero de repente pierdo un partido y leo lo que escriben los medios y digo:
'¡Me están matando!' Y no lo entiendo, porque hace un par de años decían que era uno de los deportistas más grandes de todos los tiempos, y ahora dicen mil cosas cuando pierdo un partido. Eso
molesta, como molesta que, por ejemplo, el otra día estaba en la playa en Reñaca, que deben haber pasado diez años que no iba a la playa, con la chica que estoy ahora y con mi hermano menor, y
después ponen que mientras los otros estaban entrenando yo estaba descansando. Yo había entrenado ya. Entonces, voy a la playa después de un montón de tiempo, ni siquiera me baño y la prensa sale
con eso. Eso es buscarle la quinta pata al gato de por qué perdí acá, porque nadie sabe cuánto practico para superarme ni menos lo que me dolió perder en Viña. No entiendo por qué lo tratan así
cuando uno es buena gente y nunca le ha hecho nada malo a nadie. Me molesta que se busquen esas razones, porque si perdí un partido fue porque jugué mal nomás, y no por cosas extradeportivas o
porque esté en una crisis. No es mi mejor momento y está claro, lo dicen mi ranking y mi juego, pero hay que ver cómo estaba hace un año, jugando contra tipos ubicados detrás del puesto 150,
actuando en challengers...".
-Pero, entonces, sí cruzabas por una severa crisis tenística y anímica...
"Cuando estaba 140, sí. Estaba una crisis, pero igual estaba con muchas ganas. Era una crisis de confianza, pero igualmente entrenaba con ganas. Cuando fuimos a jugar
la Davis a Israel estaba picado, quería ganar y entrenaba no sé cuántas horas diarias, pero estaba jugando mal. Quiero decir que las ganas no se agotaron nunca. Fui a jugar torneos a los que no
estaba acostumbrado, tenía que enfrentar rivales que no tenían nada que perder y mucho que ganar jugando en mi contra, y todo lo hacía por el amor que le tengo a esto. Quería estar más arriba y lo
logré. Ahora estoy de nuevo donde quiero, pero no es tan fácil, porque es otro el nivel".
-¿Sigues pensando en jugar hasta los 35 años?
"La otra vez dije que ya no jugaba por obligación ni por plata. Y gracias a Dios tuve una carrera exitosa, así que puedo jugar porque me gusta y es mi vida. Ojalá
pueda seguir muchos años más, pero depende de la motivación, porque puedes estar muy bien y te empiezan a interesar otras cosas. Hoy no tengo otras cosas. Mañana me puede interesar otro proyecto,
pero sigo sintiendo que le he dedicado tanto tiempo al tenis que no puedo mirar para otro lado".
-¿Cuánto le dolería no ser titular en la Davis contra Croacia?
"Pero esa pregunta me la vienen haciendo hace un año...".
-Hace dos...
"Dos. Entonces, es una pregunta desgastada. A ver, yo ya he dicho que siempre me enfoco en ser el uno, no el dos. También he dicho que cuando yo empecé a ser el dos o
el tres empezaron a hablar que iba a quedar el 'Chino' (Ríos) afuera o Fernando afuera. Esto va a ser siempre así. Siempre estoy dispuesto a jugar por Chile, y si el capitán confía en mí o en otro,
igual voy a estar ahí. A mí lo que me interesa es que Chile gane, y si llegamos a jugar acá contra Estados Unidos o Suiza, sería grandioso. Si Hans (Gildemeister) ve que yo ya no estoy para jugar,
me lo va a decir. Él sabe que voy a entrar a ganar y que no le tengo miedo a nadie. Me mato por Chile y va a ser siempre así. Si tengo que jugar los tres días o apoyar desde afuera, lo haré con el
mismo entusiasmo".
-¿Sin dramas?
"Es que no dramatizo, así como no me echo a morir por perder en un torneo. Con el tiempo voy entendiendo las situaciones y no tengo por qué dramatizar. Siempre pienso
que voy a jugar, estoy mentalizado en eso, pero no es algo en lo que piense todo el día".
-Lo que claramente te molesta es que no se te vea como una buena carta si no se juega en arcilla...
"Me da risa. Es que de repente hay jugadores que ganan uno o dos partidos y, no sé, se olvidan de uno. Lo encuentro increíble. Fui campeón de los Juegos Olímpicos,
finalista en el Masters Series de Madrid, hice semis en torneos de un millón de dólares, llegué a octavos del US Open, obtuve victorias sobre jugadores top ten, todo en cancha rápida, y parece que
ya no existe eso. O sea, nunca le gané a nadie en cemento... Quiero recordar que tengo mejores resultados en cancha rápida que en arcilla, pero resulta que para muchos soy jugador de arcilla.
Bueno, no sé, no puedo sentarme acá y hablar de mí, me parece súper egocéntrico..."
-¿Sería feo candidatearse?
"Sería egocéntrico. La gente se tiene que dar cuenta de lo que he hecho. Siempre he sido centrado, nunca he sido una persona agrandada, porque después del deporte lo
que queda es cómo es uno como persona. Lo único que puedo decir es que si de aquí a fin de año llego a ser 20, todo esto se va a olvidar. Van a decir: 'Massú volvió', 'Volvió el Gladiador', 'Volvió
el héroe de Atenas'. Todo se va olvidar".
"El tenis no da mucho tiempo para pensar"
MOMENTITO
"Nadie sabe cuánto practico o lo que me dolió perder. No entiendo por qué me tratan así".
"Si siento que Ríos me puede ayudar, lo llamaré"
-¿Qué te pareció que Marcelo Ríos dijera que tenías que jugártela con un técnico de primera línea?
"Bueno, cada quien tiene sus ideas y yo siempre voy a estar agradecido de las palabras del 'Chino'. Puede tener razón y puede no tenerla. Hace mucho que no lo veo,
pero somos amigos y, no sé, es relativo. Cuando yo tomé a Gabriel Markus me fui del 50 al 100 y más tarde llegué a ser 12. Después terminamos y luego volvimos y me empezaron a criticar, pero dos
años antes él había sido la persona que me había metido arriba. Cuando te va bien el entrenador es lo mejor y cuando no, hay que cambiarlo. Y no es tan así..."
-Ríos también criticó que estuvieras con Patricio Rodríguez...
"El 'Pato' es el entrenador de más currículo que hay en Chile. Con él gané los Juegos y también me criticaron cuando volvimos a trabajar juntos. Pasa por un tema de
resultados y el 'Chino' puede tener razón en que puedo tener alguien con más nombre, pero el problema no es de plata, es que yo me sienta bien, porque no saco nada con estar con un gringo que esté
todo el día encima mío, pero a lo mejor no me voy a sentir cómodo. Prefiero tener al lado a alguien que me tenga feliz, porque en el tenis a uno cuando mejor le va es cuando está contento. Igual,
yo les dije al 'Nano' Zuleta y al 'Chino' Gerosi que no los estaba tomando por todo el año, que íbamos a probar hasta Miami y si no resulta buscaré el entrenador que más me sirva. No hay recetas.
Mira a Fernando (González), que dejó de trabajar con uno de los mejores entrenadores del mundo (Larry Stefanki) y ahora está con Martín Rodríguez, quien recién está empezando, y a lo mejor se
siente bien. O Fernando Verdasco, que está jugando el mejor tenis de su vida y está viajando con el papá, que no es entrenador".
-¿Y entrenarías con Ríos?
"No sé, no me he acercado a él. En algunos momentos gente cercana me dijo que él estaba dispuesto a ayudarme, pero nunca se habló nada formalmente..."
-Pero dio vueltas esa idea...
"Sí, me lo manifestaron, me dijeron que quería ayudarme, porque me quería mucho, pero no me he acercado..."
-Parece que no interesó mucho...
"En ese momento estaba solo, pero nunca hablamos en persona y no es algo que tenga en mente tampoco. Además, vi una entrevista en la que decía que estaba preocupado de
otras cosas. Pero bueno, si en algún momento pienso que él me puede ayudar, tal vez me acercaré, pero a lo mejor ahora no es el instante preciso. Él fue número uno, sabe mucho de tenis, somos
amigos y si siento que le puedo pedir ayuda, lo haré, independientemente si él puede o quiere...".